
En la tecnología del concreto, el aire no siempre es un defecto. Existe una distinción fundamental entre el aire que queda atrapado por una mala compactación y el aire que se introduce intencionalmente para mejorar las propiedades del material. Controlar este porcentaje es vital para garantizar que el diseño de mezcla cumpla con su vida útil.
¿Qué es el contenido de aire en el concreto?
El contenido de aire se define como el porcentaje del volumen total de la mezcla de concreto fresco que está ocupado por burbujas o vacíos de aire. En términos de volumen, el concreto no es una masa sólida al 100%; es un material compuesto donde el aire, aunque invisible a simple vista cuando está bien distribuido, ocupa un espacio físico medible.
Este valor se expresa siempre como un porcentaje (ej. 4% de contenido de aire) y es uno de los cuatro componentes del volumen unitario de la mezcla, junto con el cemento, el agua y los agregados.
¿Por qué se mide?
No se mide solo por curiosidad técnica, sino porque el aire influye directamente en la masa unitaria (peso) del concreto. Si el contenido de aire varía respecto al diseño original, todas las demás proporciones de la mezcla se alteran, afectando el rendimiento (volumen total producido) y la economía de la obra.
Aire Atrapado vs. Aire Incluido
Es crucial entender la diferencia técnica entre ambos para no cometer errores en la supervisión de obra:
- Aire Atrapado (Entrapped Air): Son burbujas grandes e irregulares (mayores a 1 mm) que quedan en la mezcla debido a un vibrado deficiente o una alta viscosidad. Este aire es perjudicial: reduce la densidad y genera porosidad excesiva, facilitando la corrosión.
- Aire Incluido (Entrained Air): Son microburbujas esféricas (entre 10 y 100 micras) distribuidas uniformemente. Se logra mediante aditivos inclusores de aire. Su función es actuar como «amortiguadores» internos.
[H2] ¿Por qué es necesario el aire incluido?
El objetivo principal de diseñar un concreto con aire incluido es la resistencia a ciclos de hielo-deshielo.
- Efecto Amortiguador: Cuando el agua dentro del concreto se congela, aumenta su volumen un 9%. Las microburbujas de aire actúan como cámaras de expansión, aliviando la presión hidráulica y evitando que el concreto se fisure o descascare (spalling).
- Trabajabilidad: El aire actúa como «rodamientos» microscópicos, haciendo que la mezcla sea más fluida y fácil de colocar sin necesidad de añadir exceso de agua (manteniendo baja la relación A/C).
Efecto en la Resistencia a la Compresión (f’c)
Existe una regla de oro en ingeniería: Por cada 1% de aire adicional en la mezcla, la resistencia a la compresión disminuye aproximadamente un 5%.
Por ello, el diseño de mezcla debe ser un equilibrio preciso. En climas templados, el contenido de aire normal ronda el 1.5% al 3% (aire atrapado), mientras que en zonas de alta montaña o climas gélidos, se busca un 4% al 8% de aire incluido para garantizar la durabilidad.
Cómo medir el Contenido de Aire en Obra
Para verificar que el concreto despachado cumple con las especificaciones, se realizan pruebas normalizadas (ASTM C231 o ASTM C173) utilizando el aparato de presión (Tipo A o B):
- Se llena un recipiente normalizado con concreto fresco en tres capas, compactando cada una.
- Se sella el equipo y se aplica presión de aire.
- El dial indica directamente el porcentaje de aire contenido en la mezcla.
Factores que alteran el contenido de aire
- Tiempo de mezclado: Un mezclado excesivo puede reducir el aire incluido.
- Temperatura: A mayor temperatura del concreto, menor es la eficacia del aditivo inclusor de aire.
- Vibrado excesivo: Un sobrevibrado prolongado expulsa no solo el aire atrapado, sino también el aire incluido, eliminando la protección contra las heladas.